Últimas Publicaciones

Pedagogos: ¿saben bien su papel?

Me enfrento diariamente desde hace años a informes pedagógicos y psicopedagógicos. Son de colegios, de “centros de desarrollo”, “centros de atención a la infancia” o lo que fuere. Muchos de ellos son fabulosos y claramente el pedagogo o el psicopedagogo sabe bien su papel, pero en otros es clara mi conclusión: se han equivocado de carrera porque lo que quieren ser son profesionales sanitarios.

Ayer llegó a mis manos un informe -uno de tantos- de un pedagogo que decía al final: “Diagnóstico: TDAH”. Me dieron ganas de escanearlo y enviarlo al Colegio Oficial de Psicólogos para que tomara cartas en el asunto, pero estaba demasiado cansado y es una historia demasiado repetida. La conclusión es fácil y sin discusión: un pedagogo o psicopedagogo no puede -ni por profesión ni por ética ni por ley- hacer diagnósticos sanitarios. No sólo es intrusismo sino saltarse a la torera cualquier sentido común de los sentidos comunes que hay en este planeta. Probablemente haya motivos para que en informe de un pedagogo o psicopedagogo se concluya diciendo que el niño o la niña tiene un TDAH, pero realmente me dan igual. El TDAH [o el DAMP, TEA, TANV y cualquier diagnóstico sanitario] es un cuadro clínico y, como tal, debe ser diagnosticado por médicos o psicólogos [en este caso por neuropediatras o neuropsicólogos como especialistas en el campo "del cerebro"]. Lo otro es un sinsentido y, como digo, algo no profesional ni ético ni legal.

Por favor, si usted [pedagogo o psicopedagogo] quiere hacer diagnósticos clínicos le ruego que vaya a la universidad y se matricule de nuevo de otra carrera que le capacite para hacer dichos diagnósticos. Si no, absténgase por el bien de los niños y sus familias [ya no sólo pienso en cómo queda usted a nivel profesional]. Si en su colegio, en su centro, encuentra algún niño que crea usted que puede necesitar ayuda clínica, remítalo a un neuropediatra y a un neuropsicólogo [ojo: no he dicho "o"]: eso se llama profesionalidad y ética.

En todas las profesiones deberían enseñar claramente el límite que tenemos, el papel de cada cual, la ética profesional, etc. Los pedagogos y psicopedagogos tienen un campo amplísimo en la educación pero no son profesionales sanitarios y, por tanto, no pueden hacer diagnósticos clínicos ni tratamientos clínicos [sería tan absurdo como si a los neuropsicólogos les da por operar cerebros a partir de mañana "porque se nos da muy bien"].

Listo. Este es mi pensamiento de mañana en un 17 de mayo de 2016 antes de pasar consulta donde, de nuevo, ¡me encontraré con algún informe pedagógico en el que habrá un diagnóstico clínico!

P

Unos apuntes breves de Neurorrehabilitación Cognitiva

Muchos de nuestros pacientes precisan de tratamientos neurocognitivos. Esto es: tratamientos hacia la alteración neurocognitiva, ya sea del desarrollo o en el desarrollo o debido a un daño cerebral adquirido, sea este sobrevenido o no [la demencia es un "daño cerebral adquirido" pero no sobrevenido, lo que sí es, por ejemplo, el ictus]. Los tratamientos para la alteración cognitiva son múltiples. Todos los no farmacológicos se suelen encuadrar en dos bloques: neurorrehabilitación cognitiva o neuroestimulación cognitiva. Realmente ambos difieren sólo en variables pronósticas y en objetivos, ya que las actuaciones son iguales. Al fin y al cabo se trata de llevar a cabo actuaciones pertinentes sobre el paciente o desde él para la mejoría de dichas funciones. Con el paso del tiempo concibo el tratamiento neurocognitivo [ya sea neurorrehabilitación o estimulación] como la facilitación que hacemos sobre el paciente más que como una actuación donde gracias a nosotros el paciente mejora. No somos una pastilla. En cualquier caso, estos apuntes no van de esto. Estos apuntes breves van de algo que me preocupa y que me preocupa en demasía: lo que se está haciendo en España en centros llamados de “neurorrehabilitación” [es un decir, claro].

Toda Neurorrehabilitación [ya sea cognitiva o no] debe tener unos puntos que sean claros:

  • es un tratamiento basado en el método científico y, por tanto, en hipótesis ciertas del método hipotético deductivo [más allá de que los estudios científicos dicen que la neurorrehabilitación cognitiva no sirve utilizando "evidencia"];
  • en un tratamiento individual. Toda actuación debe ser un profesional con un paciente. Los tratamientos en grupo, en Neurorrehabilitación, serán totalmente puntuales y, como mucho, formarán parte de un 5% de los tratamientos que el paciente recibe;
  • es un tratamiento personalizado: no hay dos tratamientos iguales porque no hay dos pacientes iguales. Todo es susceptible de ser adaptado;
  • es un tratamiento que no se basa en lo que quiere el profesional sino en lo que quiere el paciente. No somos los padres del pacientes sino profesionales que estamos para ayudar en lo que el paciente quiera. Esto, obviamente, tiene sus matices. Dentro de estos matices podemos incluir la anosognosia del paciente, por ejemplo. Pero debe quedar claro: no somos nosotros los que decimos lo que hay que hacer sino el paciente el que dice en qué le podemos ayudar. Sin duda se trata de llegar a un consenso activo y dinámico: el profesional también “mostrará” al paciente cuestiones fundamentales de tratamiento;
  • el profesional es parte de la terapia. Es decir, el profesional no se va o está escribiendo a ordenador mientras el paciente “hace algo”. El profesional está en cada segundo del tratamiento;
  • el profesional no pone “fichas cognitivas”. Esto no es un gimnasio. Para hacer fichas ya se puede quedar en casa el paciente y no gastarse el dinero de ir a nadie;
  • la salud es un bien básico. Un paciente no se puede quedar sin tratamiento, por lo que los precios deben ser asequibles a las dosis y frecuencias y tiempos de tratamiento de Neurorrehabilitación. Tratamientos de más de 40 euros/hora son, sin duda, para ricos. Esta no es la realidad de España;
  • los objetivos de tratamiento deben ser medibles y, por tanto, susceptibles de ser comprobados. No se trata sólo de mejorar en la función o proceso sino en la actividad y en la funcionalidad. Una puntuación mejor en una prueba cognitiva tras un tratamiento no quiere decir nada. Debe cambiar la vida de las personas [su actividad y funcionalidad] o no habrá significación [no hablo de estadística, que todos sabemos que no es significación clínica ni, por supuesto, significación en la vida];
  • el tratamiento tendrá una duración precisa. No se puede eternizar a los pacientes que ya están en fase crónica o establecidas sus secuelas. La falta de ética en este sentido es evidente en centros de “neurorrehabilitación” [es un decir];
  • la formación del profesional debe ser clínica y continuada. La falta de formación conducirá a peores tratamientos;
  • implementar terapias tipo musicoterapia, arteterapia, etc., no está indicado en los centros de Neurorrehabilitación. Se deben hacer actuaciones clínicas y estas “terapias” deben dejarse para “divertimento” del paciente [entiéndase; no quiero formar un revuelo como si menospreciara estas aproximaciones porque no es el caso];
  • el tratamiento debe ser transdisciplinar. Ni multi ni inter: trans. Si no eres capaz de trabajar trasndisciplinarmente con el médico, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional, logopeda, mejor retírate. Tú no eres nadie para pautar la neurorrehabilitación cognitiva “porque para eso yo soy el neuropsicólogo”. Tú eres alguien más en ese equipo y todo el equipo piensa mejor que uno solo.

Estas son sólo algunas puntualizaciones escritas a vuelapluma. Lo que ocurre con la neurorrehabilitación en España, donde a los paciente se les mete en grupo [cuantos más mejor], con costes impagables, con tratamientos que se eternizan años y años, etc., es de una falta de ética y de una falta de profesionalidad que no hacen falta post como estos.

Y tú: ¿cumples las condiciones anteriores?

P

¿Terapia basada en la evidencia en neurorrehabilitación?

Todos los terapeutas que trabajamos en neurorrehabilitación hemos estudiado una carrera de ciencias, al menos en teoría. En mi profesión en concreto, la terapia ocupacional, existen muchas definiciones para definirla, pero una en especial siempre me ha gustado, al menos el inicio de la misma. Se dice que es “el arte y la ciencia de dirigir la participación del hombre en tareas seleccionadas para restaurar, fortalecer y mejorar el desempeño, facilitar el aprendizaje de aquellas destrezas y funciones especiales para la adaptación y productividad, disminuir y corregir patologías, promover y mantener la salud”.

Me gusta la idea de que mi profesión combine una parte de “arte” y una parte de “ciencia”, y así creo que sucede en el resto de profesiones con las que trabajo, neuropsicología, fisioterapia, logopedia, etc. El problema es que veo que existe mucho “arte” (y esto cada uno lo entiende de una manera distinta) y poca ciencia en lo que hacemos. La ciencia se basa en el método científico y éste se utiliza ni más ni menos que para investigar las cosas que ocurren y por qué ocurren. Las palabras “Método científico” vienen del griego: μετά, metá ‘hacia, a lo largo ὁδός hodós ‘camino’; y del latín: scientia ‘conocimiento’; ‘camino hacia el conocimiento’

En nuestro caso particular el “camino hacia el conocimiento” que queremos recorrer sería ver de qué manera podemos ayudar a nuestros pacientes a mejorar sus destrezas y funciones de la manera más eficaz y eficiente. Hasta aquí creo que todos estaremos de acuerdo, pero últimamente me encuentro con muchas personas que hacen cosas con sus pacientes y que cuando les preguntas por qué lo hacen y si tienen algún estudio o evidencia de que funcionan (es decir, si han aplicado el método científico) no te saben dar ninguna contestación, se quedan como si les estuvieras hablando en un idioma que desconocen.

En este punto podríamos debatir sobre dos temas que me parecen esenciales:

  1. ¿Es el método científico realmente aplicable en nuestras profesiones?
  2. ¿Hasta qué punto es importante la evidencia científica en nuestras intervenciones?

ADVERTENCIA!! A partir de este momento del texto hemos superado las 300 palabras, lo que para algunos supone un texto infumable para un blog, así que podéis dejar de leer…

Si habéis seguido leyendo a partir de la advertencia enhorabuena! Sois unos rebeldes y además tenéis ganar de saber más, dos condiciones indispensables para el aprendizaje, así que vamos a desarrollar los dos puntos que comentaba anteriormente.

  1. ¿Es el método científico realmente aplicable en nuestras profesiones?

Es cierto que el método científico se originó en otras ciencias muy distintas a la nuestra como la matemática, la física y la astronomía, pero también en la medicina. En la medicina el método científico ha sido esencial para el avance y mejora de la profesión y por supuesto de la atención que se prestaba a los pacientes. Durante muchos años en medicina también se han hecho cosas que luego se han demostrado que eran ineficaces o peor aún, perjudiciales!!, pero la única manera de superar esas prácticas y cambiarlas por otras mejores ha sido a través de las investigaciones. Al respecto recomiendo encarecidamente la lectura del siguiente artículo: http://www.rehabilitacionblog.com/2016/03/las-sangrias-y-la-medicina-basada-en-la.html?utm_source=BP_recent

Escrito por https://twitter.com/samfrado cuenta un capítulo muy curioso en la práctica médica, las sangrías. Durante muchísimos años se utilizaron con miles de pacientes hasta que un médico después de muchos años de investigaciones demostró que eran perjudiciales. Desde esta demostración, pasaron muchos años hasta que se dejaron de hacer, y algunas de las excusas que se ponían, que seguro nos resultan familiares serían, como se citan en el artículo, del tipo:

Llevan haciéndose miles de años. No puede haber habido tanta gente equivocada tanto tiempo. (sustituimos miles de años por “varias décadas” y ya lo tenemos para muchas de las actuaciones en neurorrehabilitación…)

-Hipócrates, Galeno u otros muchos médicos respetables y grandes estudiosos las usaron o las usan. (en este caso no tenemos terapeutas tan míticos pero si que habría unos pocos que se consideran como figuras representativas y que cuentan lo que ellos han hecho siempre y claro, si ellos lo han hecho…)

-Grandes universidades y libros enormes las defienden, los artículos en contra son solo folletos.

-Los que han investigado en contra visten mal, tienen intereses, tienen ideas políticas contrarias, no son de aquí, o…

-Según nuestra experiencia han funcionado y funcionan.

-Los pacientes las siguen demandando, digan lo que digan, porque saben que les funcionan.

-Dejarlas ahora sería decir que llevamos décadas haciéndolo mal.

-Si no hacemos sangrías no tenemos otra cosa, sería la ruina.

-Estoy a punto de jubilarme, no me digas cosas modernas que no voy a hacer.

-No he leído esos artículos ni he oído hablar de ellos, mis maestros me enseñaron a hacerlo así…”

En el caso de la terapia, nuestras “sangrías” serían las famosas poleas para la rehabilitación de los miembros superiores. Se han utilizado (y por desgracia se siguen utilizando) desde hace tiempo, con miles de pacientes, con resultados perjudiciales para muchos de ellos, con estudios que hablan de su nula eficacia, pero increíblemente se siguen utilizando!

Realmente son muchos los problemas que se pueden encontrar al intentar investigar en neurorrehabilitación y muchas las personas que justifican la falta de estudios en su forma de trabajo por estos problemas. Yo mismo he escrito en el pasado cosas en las que cuestionaba que se pudieran investigar ciertos aspectos del trabajo del terapeuta en rehabilitación pero en los últimos meses he cambiado de opinión. Y lo he hecho porque he leído mucho sobre estudios en neurorrehabilitación, he escuchado a profesionales referentes en este campo y he pensado “el mundo es muy grande y hay muchas personas inteligentes y válidas estudiando en el campo de la neurorrehabilitación, ¿por qué no escuchar y leer sus trabajos y ver qué ideas pueden aportar desde la investigación?”. Evidentemente no habrá nada 100% perfecto, pero ¿cuánto nos podemos acercar a esa perfección?, o ¿es mejor ya que no se puede hacer perfecto no hacer nada?.

En este sentido hay una persona que me ha influenciado mucho, Sarah Tyson (https://twitter.com/sarahftyson) que tiene un blog que de verdad merece la pena leer en detalle: https://sarahtphysioblog.wordpress.com/author/sarahtysonblog/

  1. ¿Hasta qué punto es importante la evidencia científica en nuestras intervenciones?

@samfrado decía en uno de sus tweets: “En rehabilitación: si te guías solo por la ciencia muchas veces no deberíamos hacer nada. Pero si la ciencia no te guía, haces el estúpido.

En terapia basada en la evidencia en neurorrehabilitación no hay verdades al 100%, pero si que existen ciertas evidencias de determinadas técnicas o formas de trabajo que son más beneficiosas que otras. ¿Por qué no empezamos a probar los resultados de aplicar en nuestro trabajo diario estas evidencias?.

Tenemos que empezar a pensar si lo que hacemos tiene algún respaldo científico, de investigaciones. Si no lo tiene, pero nosotros creemos que es adecuado tenemos que pensar de que modo podemos encontrar ciertas “evidencias”, de qué modo podemos investigar sobre nuestra forma de trabajo. Creo que esta es la única manera de demostrar que lo que hacemos es útil y de conseguir ese reconocimiento que siempre pedimos, muchas veces a cambio de nada, porque muchas veces no podemos demostrar que lo que hacemos realmente funciona.

Yo estoy ahora viviendo en mi carrera profesional la oportunidad de no solo trabajar en clínica con pacientes sino de trabajar además en investigación, en un proyecto de la Universidad de Zurich junto al hospital Johns Hopkins de EEUU. Es un estudio sobre la eficacia de la terapia intensiva y en periodo agudo para pacientes con ictus: https://clinicaltrials.gov/ct2/show/NCT02292251

Estoy feliz de todo lo que estoy aprendiendo porque aunque en el futuro no trabaje para una universidad como la de Zurich, con mucho dinero para grandes investigaciones como esta, podré seguir de alguna manera aplicando el método científico en mi trabajo diario, para aprender más sobre qué funciona mejor, para mejorar el tratamiento que le doy a mis pacientes y para que mi profesión alcance un nivel de reconocimiento acorde a lo que pueda ofrecer. Esta labor la podemos realizar todos y cada uno de nosotros, de distintas formas, con distintos recursos, pero siempre teniendo en mente que nuestras profesiones son ciencia (y arte) y por ello debemos comportarnos como pequeños terapeutas científicos.

Un saludo, muchas gracias por leer hasta el final y espero vuestros comentarios y críticas!!

La terapia que permite que todos los pacientes que han sufrido un ictus grave recuperen la movilidad en el brazo

Saludos a tod@s de nuevo, muchas gracias una vez más por leerme y bienvenidos a una nueva entrega de reflexiones en neurorrehabilitación.

Seguramente os habrá llamado bastante la atención el título de esta publicación ¿verdad?. A mi también, y no es mío, sino de la Revista de Neurología, que publicó la siguiente noticia el día 29 de abril de este año: http://www.neurologia.com/sec/RSS/noticias.php?idNoticia=5664&utm_source=twitterfeed&utm_medium=twitter

Si habéis leído la noticia que se muestra al pinchar en el enlace, habréis podido también leer lo siguiente: “Tras las 24 sesiones, todos los pacientes recuperaron cierto grado de movilidad del miembro superior y, característicamente, los que se sometieron a la terapia en espejo mejoraron la sensibilidad del brazo, en especial la sensación de tacto y presión”, y por último: “Mediante técnicas de neuroimagen se ha demostrado que la terapia en espejo es capaz de activar los circuitos motores cerebrales afectados después del ictus y, a medio plazo, mejora la fuerza perdida. Hasta la fecha no se había demostrado su eficacia en pacientes crónicos, más de seis meses después del ictus, con déficits graves.”

Cuando uno lee esta información  inmediatamente quiere conocer más, y aunque ya informan que la muestra de pacientes con la que se ha trabajado es reducida (31 pacientes en total, grupo experimental y control), te inunda un deseo de ampliar la información para ver si podría ser beneficiosa para los pacientes que tratas diariamente.

Bien, el siguiente paso es acceder al artículo original a texto completo, y por suerte éste se puede descargar gratuitamente desde el siguiente enlace: http://www.minervamedica.it/en/journals/europa-medicophysica/article.php?cod=R33Y9999N00A16022301

Y entonces uno empieza a leer ávidamente lo que allí está descrito y podemos ver  lo siguiente:

  1. AIM: To determine the effectiveness of mirror therapy on chronic stroke survivors with severe upper-limb impairment in comparison with passive mobilization”. La efectividad de la terapia de espejo se compara con la efectividad de las movilizaciones pasivas, no con otras intervenciones.
  1. RESULTS: Improvement in motor function was observed in both groups on the time (p=0.002) and ability (p=0.001) subscales of the Wolf Motor Function Test. No differences were detected in kinesthesis or stereognosis. However, the experimental group showed a significant improvement in tactile sensation that was mainly observed as an increased sensitivity to light touches.” . Es decir, a nivel motor no hubo diferencias significativas entre el grupo que hacía terapia en espejo y el que hacían las movilizaciones pasivas. Tampoco hubo mejoras en modalidades sensitivas como la cinestesia o la estereognosia. La única mejora significativa en el grupo que hizo terapia en espejo fue la mejora de la sensibilidad superficial, tacto ligero.

Bien, y esta información, que obtenemos simplemente leyendo el abstract, ya nos da una visión muy distinta de aquella que ofrecía la Revista de Neurología porque:

-       No se dice en ningún momento que todos los pacientes que han sufrido un ictus grave recuperen la movilidad del brazo. Se dice que existen ciertas mejoras en la movilidad, medidas con la Wolf Motor Function Test, pero estas mejoras no tienen una significación estadística comparadas con las movilizaciones pasivas. Es decir, las movilizaciones pasivas también podrían ser catalogadas, siguiendo la forma de pensar de Revista de Neurología, como la técnica que recupera la movilidad de pacientes con ictus grave…

-       No se dice en ningún momento que hayan mejorado la modalidad sensitiva de presión, solo tacto ligero. Parece ser que en Revista de Neurología tampoco saben la diferencia entre modalidades sensitivas.

-       No se hace ninguna referencia a la mejora de la fuerza perdida. Este dato ya no es que lo hayan tergiversado, sino que directamente se lo han inventado.

-       “Hasta la fecha no se había demostrado su eficacia en pacientes crónicos”. Bueno, y tampoco se ha demostrado ahora… ¿a qué tipo de eficacia se refiere Revista de Neurología?. La muestra es tan pequeña que hay que tener mucho cuidado a la hora de extrapolar los resultados, como muy bien citan los autores en el artículo original: “The limitations of this study must be taken into account when analyzing the results. First, the sample size, which consisted of 31 participants, can be considered small even though it is similar to other studies. Second, the chronicity and the severity of the motor impairment restricts the extrapolation of the results to other population, because these factors seem to determine the effects of the MT, as described throughout the text. “.

Me parece que Revista de Neurología va a tener que dar un repaso a conceptos básicos de Metodología de la Investigación como el tamaño muestral y características de la muestra, para entender cómo extrapolar los resultados de un estudio. Por otro lado me hace mucha gracia la forma en la que los autores explican el tamaño muestral: “…31 participantes, puede ser considerada una muestra pequeña incluso cuando es similar a otros estudios…”. 31 pacientes es una muestra pequeña, independientemente de lo que hayan hecho otros estudios en este tema concreto de estudio…

Llegados a este punto podemos ver claramente que Revista de Neurología no ha acertado prácticamente en nada de lo que escribió, pero ¿es esto normal para una revista científica? ¿quién hace estos resúmenes de artículos?. Yo les escribí hace unos días para comentarles los errores que estaban cometiendo, a través de sus cuentas en redes sociales, en Facebook y en Twitter. Ninguna respuesta…

Por otro lado nos vamos al perfil de Facebook de Hospitales Nisa, y vemos que publican la noticia con el siguiente texto: “Hemos realizado un estudio sobre la recuperación de la movilidad del brazo gracias a la terapia en espejo y, mediante técnicas de neuroimagen, se ha demostrado que esta terapia es capaz de activar los circuitos motores cerebrales afectados después del ictus y, a medio plazo, mejora la fuerza perdida. Hasta la fecha no se había demostrado su eficacia en pacientes crónicos, más de seis meses después del ictus, con déficits graves. Por eso, esta semana, la Revista de Neurología habla sobre ello.”

Vaya, el mismo texto que aparece en Revista de Neurología! ¿quien habrá copiado a quién?. Pues bien, tambien escribo a la cuenta de facebook de Nisa para comentarles su error y ellos si que responden, lo cual les honra, pero parece que ni siquiera se han leído lo que escriben porque me responden “…nosotros no podemos controlar la edición de noticias en otros medios”. No, claro que no, pero es que… tenéis el mismo texto…

Ellos citan la publicación aparecida en su blog como referencia para entender y leer la noticia: http://www.neurorhb.com/blog-dano-cerebral/terapia-en-espejo-oportunidad-terapeutica-para-ictus-graves-y-cronicos/

Pero una vez más, leyendo incluso la fuente que ellos consideran más fiable, está llena de inexactitudes, datos confusos y falta de información respecto al artículo original. Si uno lee esta noticia y luego lee el artículo original pareciera que estamos hablando de dos cosas distintas, y ello es significativo de que un resumen no se ha hecho bien.

Pero no pasa nada, porque la noticia ha sido 66 veces compartida y tiene 109 me gusta, entre los cuales están muchos compañer@s terapeutas, profesionales del ámbito. He podido ver el artículo compartido y comentado (“genial” “muy interesante”, etc.) por profesionales con bastantes años de experiencia, profesores de universidad, terapeutas con máster universitario en el que enseñan práctica basada en evidencia y análisis crítico de artículos científicos, etc., etc. Estoy casi seguro que ninguno de ellos antes de compartir y comentar se pusieron a leer el artículo original.

Tenemos un problema muy importante, la información que manejamos no es procesada, analizada y descrita con suficiente profesionalidad y seriedad. Lo comentaba en un artículo anterior sobre la información que aparece en internet sobre determinadas técnicas de rehabilitación: http://pabloduque.com/CrappyBrain/?p=1208

Pero el problema no se queda ahí, se traslada a publicaciones científicas como Revista de Neurología, a centros de neurorrehabilitación como Hospitales Nisa, y a muchísimos profesionales que comparten sin ni siquiera leer lo que comparten. Ya no analizar, que sería el siguiente paso, simplemente leer la fuente original.

Hace pocos días era el día 1 de mayo, y me cansé de ver en las redes sociales imágenes reivindicando las distintas profesiones con frases  facilonas. En una de las que más me llamó la atención salía Mafalda diciendo algo como “gritemos bien alto que somos terapeutas ocupacionales! Reivindiquemos nuestra profesión”. Fantástico! ¿Cómo lo hacemos?, yo tengo una idea: Vamos a empezar a ponernos más serios con el trabajo que realizamos y con lo que escribimos y con la forma en la que leemos, analizamos, discutimos y compartimos la información. Seguro que el reconocimiento viene después solo sin que sean necesarios carteles de Mafalda reivindicándolo.

Por último os dejo a todos lo que estéis interesados en esta revolución una tarea: leed el artículo y vamos a ir comentando a través de las redes y de la página de crappy brain aspectos interesantes del mismo como:

  1. ¿Qué opináis de comparar en el estudio la terapia en espejo con las movilizaciones pasivas? ¿qué función tiene el grupo control en un ensayo clínico aleatorizado?
  2. ¿Qué os parece que el grupo control y experimental hayan obtenido diferencias no significativas entre sí en la mejora de la movilidad?
  3. ¿Qué significación clínica creéis que tiene la mejora de la sensibilidad superficial en un paciente con afectación severa, y en un estado crónico?
  4. ¿Qué os parece el protocolo de aplicación de la terapia en espejo?
  5. ¿Qué os parecen las evaluaciones que se han utilizado en el estudio?
  6. ¿Qué información habéis encontrado respecto a las técnicas de neuroimagen?

Y cualquier otra pregunta que se os pueda ocurrir que sirva para analizar bien y sacarle jugo al estudio y por supuesto para aprender!! Un cordial saludo y como siempre espero vuestros comentarios y críticas!! Gracias!