A familias y pacientes con trastornos neurológicos

Tras varias consultas con pacientes que he tenido en estas semanas, decido escribir este post dedicado a familias y pacientes con enfermedades neurológicas. Obviamente considero que el TEA, TDAH, TEL, etc., son trastornos neurológicos y, por tanto, deben ir a Neuropediatría. Estas son recomendaciones como neuropsicólogo y como padre. A saber:

  1. Al primer profesional que debéis visitar cuando sospechéis que algo ocurre en el neurodesarrollo es al neuropediatra. Si un niño se despista; si tu hija tiene dificultades para captar las cosas y es torpe de movimientos; si tu hijo tiene hiperactividad, dificultades de planificación, etc., vuestro médico especialista es el neuropediatra. El psiquiatra no es al que debéis ir. El psiquiatra lleva otras cuestiones. Esto ni es menos ni más: es la competencia científica.
  2. Si un profesional no os dedica tiempo o diagnostica a vuestro tras una “charlita” o una “escala” que tú mismo puntúas, huye.
  3. Tras ver a un/a neuropediatra o a un neurólogo, acude a un equipo de atención al neurodesarrollo/neurorrehabilitación. Si tu padre tiene un ictus, tu amiga una EM, tu hijo o tu sobrino un posible TDAH, etc., acude a un centro que tenga neuropsicólogos, neurologopedas, neuroterapeutas ocupacionales, neurofisioterapeutas. No “repartas” a tu hijo entre varios profesionales.
  4. Si un profesional que ve a tu hijo/a, hermano/a, etc., habla mal de otro profesional, huye. No te quedes en lo no ético y en lo inhumano.
  5. Si un profesional que ve a tu hijo/a, hermano/a, etc., te quiere derivar a un sitio concreto aun a pesar de estar en un sitio en el que te están tratando estupendamente, huye. No te quedes en lo no ético y en lo inhumano.
  6. Si un profesional que ve a tu hijo/a, hermano/a, etc., no te da informes o te los da “a mano” y en dos líneas, huye. Tú no te mereces eso.
  7. Si te meten en un abordaje junto con otras personas, es decir, hay un profesional con varios pacientes a la vez, ni ese/a es un profesional ni eso es un tratamiento. Huye. Pero huye rápidamente.
  8. Si no te dejan ver qué ocurre y, como me dicen a mí, “te cierran las pruebas y no sé qué ocurre dentro”, huye si no has huido ya.
  9. Si el coste de la sesión de abordaje es de más de 32 euros, huye. Si no te dan opciones para poder bajar lo que se necesite el coste para poder proporcionar algo básico, la salud, huye.
  10. Si quien te ve parece dios y no sabe trabajar en grupo, huye.
  11. Si tu hijo/a, hermano/a, etc., no mejora, cambia de centro en un tiempo prudencial.
  12. Si tienes que “entrar por el aro” cuando no quieres, huye.

EN RESUMEN: huye!!!!!!!

Ni tus familiares ni tú se merecen que se les trate mal, que no sean tratados con la dignidad que cualquier ser humano se merece.

No sigas perseverando en el error. Huye.

Pablo

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