¿Atención Temprana? Manda huevos…

Tanto tiempo sin escribir y con tantas cosas por decir que realmente ayer no pude más y aquí estoy describiendo una situación que me parece terrible y que, desgraciadamente, en Andalucía y Extremadura nos encontramos constantemente [no sé si en otras autonomías]. Ayer atendí a un chico de 5 años que vino de Extremadura y que tenía un cuado no filiado por su neuropediatra y bien catalogado -bajo mi punto de vista- de Trastorno del Espectro Autista. El chico tenía un trastorno muy importante en su lenguaje, ininteligible, con dificultades importantes en la relación con los demás, con gran rigidez, sin entendimiento de emociones más allá de lo básico. Su función inhibitoria era muy deficitaria, lo que hacía que tuviese gran hiperactividad y alteración del proceso básico de atención. Su praxia era deficitaria y se notaba en cualquier acción de movimientos voluntarios. Y así un largo etcétera. Y ahora viene lo que me hace escribir este post.

¿Qué es la Atención Temprana? ¿Es ahora algo más que un constructo “político” para dar un recurso de 0 a 6 años a niños y niñas que cumplen determinadas características? ¿Es la atención precoz a cuadros neurológicos con un diagnóstico claro o sin él pero cuadros neurológicos al fin y al cabo? ¿Qué es? Yo, desde hace muchos años, no he estado de acuerdo con una parte de la llamada Atención Temprana [término que, por otra parte, no creo que sea bueno en el contexto que se utiliza y que debería sustituirse y ampliarse, no sólo en el término, sino en las edades de los pacientes MIENTRAS LO NECESITEN] y que, además, en mis hijos fui coherente y así  lo hice. Niños que no tienen nada y tienen “riesgo”, ¿deben tener una plaza de AT? Pues no. Si el niño o la niña nace gran prematuro/a y no hay datos patológicos, no debe ir a AT. ¿Debe ser seguido? Sin duda. Y ahí juegan un papel fundamental las Unidades de Maduración [desde aquí mi reconocimiento personal y profesional y mi absoluta admiración para Inmaculada Ramos, neuropediatra del desarrollo con la que he tenido la oportunidad de trabajar muchos años en el hospital, y que a tantos niños y niñas y padres y madres ha ayudado]. Y sigo.

Niños y niñas con enfermedades neurológicas o con alteraciones neurológicas secundarias deben ser atendidos TENGAN LA EDAD QUE TENGAN [¿a los 6 años qué pasa, que se "acaba" la enfermedad o sus déficit? Qué cosas!!!] y deben ser atendidos ¡¡¡por profesionales sanitarios!!! Ayer, este chico que he comentado [y que no es el único sino uno de una larga lista] está siendo “tratado” [es un decir, claro] por maestras de Educación Especial. En otros casos nos encontramos a niños y niñas “tratados” por pedagogos o psicopedagogos. No, mire usté: no!!! Un niño o una niña con una alteración neurológica debe ser atendido de dicha enfermedad por profesionales sanitarios: pediatras, neuropediatas, neuropsicólogos, psicólogos, logopedas, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales… ¿Y es que no pintan nada pedagogos, psicopedagogos o maestros? Sí, por supuesto que sí. Pero tienen un labor que hacer que NO ES SANITARIA y, por tanto, no deben ser “tratantes” de las alteraciones [como ahora en Andalucía y Extremadura "dejan" y permiten y les animo a acudir a los diferentes CAIT o CADEX para verlo y demostrarlo in situ].

Mientras en la llamada Atención Temprana se permita que en los diferentes centros los profesionales que atiendan a los niños y niñas sean profesionales no sanitarios [y en ocasiones no hay nada más, es decir, no hay ni un profesional sanitario], niños y niñas y padres y madres estarán engañados [sí: engañados] con etiquetas del tipo “Terapeuta de Atención Temprana” [eso de terapeuta es un recurso demasiado fácil y nada específico] y esos niños y niñas evolucionarán porque tienen que evolucionar por el propio neurodesarrollo pero no por sus “terapias” [que no lo son].

Si tenemos un trastorno o un posible trastorno vamos a un médico y no a un ingeniero de telecomunicaciones para ver qué nos ocurre. Cuando el niño o la niña tengan una enfermedad neurológica y ya hayan sido atendidos por un/a neuropediatra [primer paso esencial], precisan ser atendidos por un equipo sanitario, siendo el equipo básico el psicólogo infantil, fisioterapeuta infantil, terapeuta ocupacional infantil y logopeda infantil. Y sí, especialistas en NEURO INFANTIL. Así: neuropsicólogo infantil, neurologopeda infantil, neurofisioterapeuta infantil, neuroterapeuta ocupacional infantil. Otra cosa sería hacerlo pésimamente. Otra cosa sería como ir a un dermatólogo por un dolor de cabeza [es médico, no?] en vez de a un neurólogo. Otra cosa sería la falta de ética que conduce a muchos y muchas a mirar para otro lado y decir: ¡qué más da: son niños!

Lamentable. Despreciable. Inhumano.

Pablo

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2 comentarios »

 
  • Lucía Alexandre Ayuso dice:

    Estimado Pablo. Recientemente he descubierto su blog a través de “Neuronas en crecimiento”. Me parece que sus post son muy interesantes. Creo que coincido con usted en gran parte de las opiniones que en él vierte. No obstante, me parece muy injusta la crítica que realiza hacia los psicopedagogos, pedagogos y maestros de educación especial que desarrollamos nuestra labor profesional en el ámbito de la Atención Temprana. En efecto, los niños con trastornos del neurodesarrollo deben recibir tratamiento sanitario. Es necesario para tratar el trastorno. Pero los profesionales de Atención Temprana no tratamos el trastorno del neurodesarrollo, facilitamos al niño oportunidades de aprendizaje organizadas, secuenciadas y adaptadas a su capacidad de desarrollo, que es la que está afectada por el trastorno. Es diferente. Hay muchas, muchas cosas que mejorar en el ámbito de la Atención Temprana. La atención no debe tener un límite cronológico, debe ser realizada por profesionales especialistas en la materia y se deben mejorar los protocolos de acceso para conseguir el objetivo de atender a todos los niños que lo precisen. Todo esto es cierto pero creo que debemos explorar y transitar los caminos que nos lleven a la colaboración entre profesionales, sanitarios y educativos, para lograr un mayor bienestar y un mejor desarrollo de los niños, porque en el desarrollo coinciden aspectos de salud y de aprendizaje.

    • Pablo Duque dice:

      Hola, lucía. Disculpe el retraso. Llevo mucho tiempo sin entrar en el blog. De lo que dice no es que esté o no de acuerdo con usted, sino que la mentalidad es diferente: una persona acude a tratarse porque tiene una enfermedad. Uno no acude a “Atención Temprana” porque sí o porque tiene “riesgo” [cosa con la que nunca he estado de acuerdo; entonces que los fumadores acudan al oncólogo porque tienen riesgo de ca de pulmón]. Y el tratamiento tiene que ser hecho por profesionales sanitarios. Que también haya profesionales educativos? Nadie dice que no, pero lo primero es lo primero. Un saludo!

 

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