Los neuropsicólogos no estamos para el colegio

Este título puede ser entendido de maneras muy diversas y de cada una de ellas podría salir un post. En esta última semana, entre los pacientes que he visto, hay dos que me han hecho reflexionar sobre algo de lo que llevo hablando hace mucho tiempo: los niños de 0 a 6 años. Soy neuropsicólogo general. Mi formación fue una formación general, en un Servicio de Neurología y en Neuropediatría [mi rotatorio con Juan Narbona en la CUN fue de lo mejor que he hecho en mi vida]. No me he formado [eso no sería formarse] en “daño cerebral” o en “demencias”, como muchos desgraciadamente hacen [como si uno pudiese ser neurólogo formándose sólo en epilepsia]. Soy neuropsicólogo general. Esto significa que desde hace muuuuuuchos años veo niños y adultos, lo que me hace saber menos que muchos y tener una visión más amplia que muchos. En mis 20 años de actividad clínica, es decir, desde 1996 [aunque ya desde segundo de carrera, en 1993, yo estaba en el hospital y parecía que iba a heredarlo], hay muchas cosas que me han hecho reflexionar, que me han hecho enfadarme, alegrarme, querer tirarlo todo a la mierda, romper mi mente, caminar en círculos, abrir ventanas… Muchas… Y dos de ellas han sido las que desgraciadamente sigo viendo. A saber:

  1. Los niños parece que no tienen cognición hasta los 6 años de edad.
  2. Los niños, hasta los 6 años de edad, no tienen alteraciones cognitivas y, por tanto, no visitan a profesionales sanitarios.

Explicaré ambas.

En primer lugar, nos llegan niños siempre sobre 5-6 años de edad, coincidiendo con el colegio, como si eso fuera el hecho de “emerger” la cognición. Si un niño presenta un cuadro de afectación cognitiva [ya sea por déficit en el desarrollo o por alteración en sí] como consecuencia de una enfermedad metabólica, un daño cerebral, una cromosomopatía o un trastorno del neurodesarrollo, visita a “profesionales de la Atención Temprana”, donde te puedes encontrar a muchos profesionales que no son sanitarios y, por tanto, no saben nada de clínica ni de atención clínica. Esos niños nos llegan y nos llegan tarde y mal. Nos llegan con cuadros de afectación cognitiva que no han sido ni evaluados [sí, sí, muchas pruebas "de maduración" pero de explorar nada] ni tratados según los estándares científicos. Además, han sido vistos por pedagogos o psicopedagogos que, como todos sabemos, no son profesionales sanitarios y no deberían meterse en absoluto en ello por una cuestión legal y ética. El aprender no “se trata”. Los pedagogos y psicopedagogos tienen toda la cabida en cualquier lugar pero, como dije en el anterior post, zapatero a tus zapatos. Un niño con alteraciones neurocognitivas debe ser visto y tratado por un neuropsicólogo [si puede ser sólo infantil, mejor que mejor].

En segundo lugar, y enlazando con lo anterior, toda atención al neurodesarrollo [la atención temprana lo es] debe ser llevada a cabo por profesionales sanitarios y, después, lo que sea. Pero primero evaluados por profesionales sanitarios [pediatra, neuropediatra, neuropsicólogo, psicólogo general sanitario/psicólogo clínico, logopeda, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional] y tratados por ellos. La estimulación cognitiva en el contexto del trastorno debe ser hecha por profesionales sanitarios. Sin embargo, nos encontramos con niños que tienen cuadros claramente patológicos donde la afectación cognitiva es clara, que atienden profesionales sin la titulación necesaria para hacerlo, profesionales que -como digo siempre- tienen no sólo toda la cabida en este mundo del neurodesarrollo sino que son necesarios [como pedagogos y psicopedagogos] pero que tienen un lugar que no es en unidades de Atención Temprana o Atención al Neurodesarrollo en su parte clínica [obviamente] sino en su parte pedagógica. Estas unidades deben estar integradas por profesionales sanitarios y la unidad mínima -en el ámbito del tratamiento no farmacológico- está formada por neurofisioterapeuta, neurologopeda, terapeuta ocupacional, neuropsicólogo y psicólogo clínico/psicólogo general sanitario. Además, en estas unidades podría haber otros profesionales no sanitarios pero que hicieran su labor no sanitaria. Esto, sin duda, no está ocurriendo. Lo que ocurre es que antes de los 6 años de edad el niño, la niña, puede acabar llegando a cualquier profesional y los padres son los primeros confundidos [como los padres de los niños que yo vi ayer]. En este sentido los pediatras y neuropediatras deberían conocer a la perfección la diferencia entre profesionales sanitarios y los que no lo son, derivando a los pacientes a los profesionales sanitarios y no a otros profesionales que no lo son.

Son dos puntos claros. La cognición está presente desde siempre y, en su disfunción [o sospecha] debe ser atendida -además de por un neuropediatra y otros profesionales médicos- por un neuropsicólogo. Esto hará que los diagnósticos sean acertados y que los tratamientos sean efectivos [el tiempo es oro].

Por favor, no envíen pacientes una vez que “entren” en el colegio para la educación obligatoria como si antes no pudiesen ser enviados. No sé cómo esto se ha instalado en la mentalidad de la mass media y, lo que más me preocupa, en la mentalidad de pediatras y neuropediatras [ni qué hablar de mis colegas los psicólogos generales infantiles, que tampoco consultan con nosotros hasta cierta edad, lo que es algo no profesional y no ético]. Piensen en los niños por favor. Piensen que son sus hijos.

Buen sábado. P

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3 comentarios »

 
  • Laura Tejeda dice:

    Soy madre de un chico con TEA y es muy triste para nosotros como padres cuando no mos canalizan correctamente y andamos como dando bandazos de ciego. Se pierde mucho tiempo, se gasta mucho y luego se da cuenta de que se han cometido muchos errores. Mi hijo fue condultado

  • Laura Tejeda dice:

    Soy madre de un chico con TEA y es muy triste para nosotros como padres cuando no nos canalizan correctamente y andamos como dando bandazos de ciego. Se pierde mucho tiempo, se gasta mucho y luego se da cuenta de que se han cometido muchos errores. Mi hijo comenzó a ser evaluado por neurologos y neuropsicologos desde los 2 años 4 meses. El diagnostico inicial fue Disfasia mixta. Hasta los 9 años supimos que lo que tiene es SA/TDA,

    • Pablo Duque dice:

      A los 2 años y 4 meses fue visto por neuropsicólogos? No creo, Laura. Supongo que lo vería un psicólogo infantil general, no? Un saludo y lamento lo que le pasa a tu hijo. Espero que todo vaya a mejor, que seguro que es así. Pablo

 

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